Follow by Email

jueves, 5 de mayo de 2016

CONFESIONES DE UNA MADRE: HAY QUE RESISTIR

Hace ya un tiempo que no escribo y no por falta de ganas, porque me encanta sino por no mostrar mi estado de ánimo.
Muchas veces, aunque deseo sonreír, no logro esbozar más que media sonrisa pues al mirar a mi alrededor, constato que nada ha cambiado.
Seguimos en paro, con los mismos apuros económicos, similares preocupaciones y crecientes necesidades y, sin embargo, no ocurre nada que venga a paliar o mejorar dicha situación.
Esto me preocupa y este par de semanas pasadas, me he sentido particularmente triste.
Tal vez haya influido el hecho de que a mi hija mayor la partieran la nariz de un balonazo en el patio e incluso, con mayor razón, el tener que operarla. No lo sé.
El caso es que hace un par de noches, cuando me acosté, mi marido me tomó las manos, me dijo que estaban heladas y las mantuvo entre las suyas para darlas calor. Este simple gesto, tan espontáneo y sencillo, me transportó a un momento mágico y durante ese brevísimo instante, recibí lo que podría definir como un golpe de felicidad directo al corazón. No sabría describirlo de otro modo.
Y fue tan especial porque, de repente, mis problemas se convirtieron en una especie de nebulosa que se alejaba a gran velocidad empequeñeciendo, hasta hacerlas desaparecer, cada una de nuestras cotidianas tensiones por ese dinero, tan necesario, que se empeña en dar un rodeo para no tener que entrar por casa.
He dejado atrás la melancolía, la añoranza del ayer ¿Acaso eran tiempos mejores? no, no lo eran. Las carencias económicas han reforzado, sin duda, nuestro amor y nos han hecho más fuertes. Somos capaces de resistir cualquier infortunio pues llevamos años de práctica manteniendo la unidad familiar pese a cada estacazo.
Estoy segura de que si todo hubiesen sido facilidades, no hubiese llegado a estas mismas conclusiones.
Así que podemos sentirnos orgullosas de vivir lo que vivimos, porque somos mujeres que aguantamos, resistimos y luchamos. Podemos hacerlo, podemos con todo.
Este artículo va dedicado, por entero, a nosotras.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.